domingo, 3 de abril de 2011

Historias que contar

(El primer renacido de mis posts encontrados en borrador. Tenía fecha del 19/10/09. Todavía estoy preguntandome que habré hecho ese día que sonaba tan importante. Tengo cierta idea, igual.)





No está mal que terminen las historias mientras haya historias que contar
.. ♪

Escuchando ese tema (en mi cabeza) esta tarde, me acordé que hace casi un año te dije que todos tenemos una historia y algún día te iba a contar la mía.
Hoy sé que desde ese momento pasaron tantas cosas, que tengo que encontrar una forma nueva de contarla, porque serías el primero en escuchar partes en 2da persona.

En un ratito voy a darle un cierre a esa historia (que ya es vieja), no la quiero, tengo una nueva y es mucho mejor. Después de hoy, prometo volver a escribirla, para que la leas vos.
Se que todavía no me animo, pueden cambiar tantas cosas a partir de ese momento.. Pero que falta poco.

Wish me luck.

jueves, 31 de marzo de 2011

(aviso)

Y de paso, consecuencia de lo contado en el post anterior, revisando los borradores encontré muchas cosas que merecen la pena (o quizás no pero eso no lo deciden ustedes) ver la luz de una vez.
Asíque las próximas 5 entradas, por lo menos, van a ser una suerte de refritos de alguna vida anterior. Una vez que regularice mi situación en esos respectos, volverán las cosas actuales. Sepan comprender.

Recuerdos lejanos, secretos que cuando me acerco desaparecen

Como sé que MUEREN por saber como anda mi cáctus, y si seguí alimentandolo luego de que mi blog dejó de recordarme que lo haga, vengo a contarles que está de maravillas (o eso creo). Me lo olvidé en Tornquist hace un par de semanas pero confío en que le está yendo bien. Ansío reencontrarme con él pronto.

Mentira, sé que odian al pobre animalito. Digo, la pobre plantita.

Un buen amigo al que cariñosamente apodamos cara de pito me hizo extrañar pasar horas o minutos de mi tiempo tecleando para Salinicious.

Pero la verdadera razón por la que vine es porque hoy al mediodía terminé de ver la película Away from her. Y lejos de tener intenciones de contarles de que se trata o algo así, simplemente sucedió que la película me recordó porqué tengo un(os cuantos) blog(s).

No sé si exista un nombre para lo que me pasa, como lo hay para tantas otras fobias. No sé si el miedo a perder la memoria tiene un nombre científico de probablemente raíz griega o si es todavía un indocumentado. No sé si soy la única o a todos les pasa, o nomás a unos pocos. Pero la realidad es que hace mucho tiempo empecé a escribir, a dejarme mensajes sobre quién soy y las cosas que me fueron construyendo poco a poco cada partecita de mi personalidad.
Escribo sobre aquellas cosas que al momento en que suceden no dejan registro escrito en ningún lado, pero que podrían resultarme significativas en un futuro si bien no ahora. Escribo sobre las personas, por si acaso un día necesito recordar que hizo que lleguemos a ser tan amigos, o a distanciarnos tanto. Escribo lo que pienso, para poder chequearlo cuando siento que cambié de idea.
Escribo porque creo que nadie tiene más derecho (ni va a tener nunca más razón) a contarme las cosas que me pasaron, que yo misma. Y si acaso un día llegara a olvidarlas, nadie tiene más credibilidad. Como confiar en alguien de quien no me acuerdo?

Entonces lo supe y lo vi tan claro como otras veces: no puedo dejar de contarme a mi misma lo que viví, porque no podría perdonarme si me olvidara.
O acaso si perdiera la memoria, me olvidaría también de que tenía miedo de perderla? Me olvidaría de cuánto pensaba que me iba a enojar?
Prefiero no arriesgarme.

Welcome back, myself.

domingo, 27 de febrero de 2011

Orden

Ni limpiando tu mochila ni sacando la basura vas a lograr acomodar tu cabeza, no. Lo que estaba ahí dando vueltas adentro tuyo sigue ahí, los que se sienten mejor ahora son la mochila y el tacho, liberados y limpitos. Teniendo un gato no vas a superar ese amor que no puede ser, lo único que vas a tener es comida para gato por toda la casa. Lavando los platos no lavas tu alma, y comiendo no la llenás; lo único que tenés son las manos limpias y la panza llena, pero nada más.
De alguna forma vas a tener que sacar todo eso que sentís, que te quema por dentro y no quiere irse. Quedandote sentado no vas a conseguir que se acumulen las ideas en el fondo del vaso que tenés por cabeza, solamente van a aplastarse y no vas a saber por donde empezar.
Hablá. Pintá. Escribí, dibujá, cantá. Programá, hacé deporte. Y seguí hablando, yo quiero saber lo que te pasa, capaz puedo ayudarte.
Confiá en mi.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Sos real?

Pío pío.

Más de una vez me pasa que conozco a alguien y tardo muy poco en idealizarlo, o más bien todo lo contrario. Bueno, depende de si consideramos idealizar como formarnos una idea de alguien, cualquiera sea, o como convertirlo en un ideal. A lo que yo me refiero es al primer caso. Con los pocos datos que reúno sobre la persona armo una idea de lo que puede llegar a ser, sentir, hacer. Tengo un cuadro completo de quien miro, o creo tenerlo, hasta que mirando de cerca descubro que faltan pinceladas que dejan espacios en blanco, que a simple vista no se notan.

Descubro que esa persona quizás es, siente o hace más (o menos) de lo que yo pensaba. Que puede tener intereses muy diferentes a los que muestra. Que puede ser más frágil (o dura) de lo que deja notar.

Y te acercás más. Y te das cuenta que tiene más de una cosa buena para dar que probablemente no está dando. Y te das cuenta que tiene más de un error que podría arreglar, también, pero es un poco lo que le da el encanto. Eso que te hace colgarte mirándolo y pensar, no sería tan genial si fuera de otra manera.

Lo que pasa es que es poco usual que llegue a esa etapa, a la parte que te acercás y ves todo eso y te sigue gustando lo que ves, aunque sea diferente a lo que viste en un principio. Pocas veces llego a conocer al otro, pocas veces me animo a adentrarme en su mundo, a ver las cosas desde sus ojos, a preguntar, a aprender de lo que me diga, a escuchar como si nunca hubiera escuchado a nadie.
Pero me cansé de ver tantas caras y ni una mirada.
Me di cuenta que quiero llegar a la gente, que quiero dejar una marca, aunque me cueste tiempo, en esos que dejan una marca en mi desde el primer día. Quiero escuchar las historias que tienen para contarme, reírme o regalar una sonrisa comprensiva o un abrazo quizás, y crear algunos recuerdos y algunas historias que yo voy a poder contarle a otro.

Pío.

Si, somos tan reales como todo eso que nos rodea y también como todo eso que imaginamos. Sos tan real, tan de carne y hueso, y también tan frágil como te vi. Y tan duro como una piedra. Y tan tan.
Y yo no pude resistirme a conocer eso.
El primero de la lista. Espero que no el último.

jueves, 27 de enero de 2011

We all have secrets,

we are just better or worst at pretending that we don't.

martes, 11 de enero de 2011

Futuro

Esto es un post programado. Lo estoy escribiendo el 9/6/2010 y editando esporádicamente durante el resto de ese año, porque sé que para la fecha que le puse, ya no me voy a acordar que hice esto, y va a sorprenderme.

Es que tengo una duda. Una de esas que, el día que lea esto, se va a responder sola y muy probablemente (o eso espero), me va a hacer sonreir.

Te acordás que día es hoy? No me refiero a la fecha. El calendario tiene todos los días un día nuevo y ninguno demasiado más especial que el anterior, ni el siguiente.
Te acordás que día es? Mejor dicho, que día fue?
Leerás esto? Seguiremos igual, mejor, peor? Seguimos dando vueltas? Y si sí, que esperamos? :)
Te acordás que pasó?
Pasa rápido el tiempo. 2 años ya, no lo puedo creer.
Ahora te acordás?
m3.

jueves, 6 de enero de 2011

Que hacer cuando no hay nada que hacer

Estoy pasando mis días, tardes y noches en la bonita ciudad de Tornquist (ahí cerquita de Sierra de la Ventana, nada que ver con El señor de los Anillos).

Se conoce al clima de la zona como super seco y ventoso, pero desde que llegué parece haber mutado porque llovió todos los días excepto uno o dos en el plazo de dos semanas. Vientos que te vuelan el bonete, la peluca y la casa entera siempre hubo, pero tormentas eléctricas y lluvias torrenciales como la de anoche son algo poco común.

A la hora que empezó a llover estabamos con Coso laburando y tuvimos 2 cortes de luz en el local, pero lo más terrible fue tipo 21hs, cuando nos ibamos. Ríos en vez de calles y lagunas en vez de esquinas, lástima que siguieramos teniendo autos en vez de lanchas. Para cuando llegamos a casa ya habían cortado la ruta y andaban los bomberos por todos lados sacando gente de sus inundadas casas. No había luz en practicamente todo el pueblo.

Uno pensaría "y ahora que carajo hago?". Todo inundado, sin electricidad...
Bleh. Quién necesita electricidad?
Nosotros nos divertimos barato.
Cámara, trípode, velas; reunimos a la familia y empezamos a experimentar.

Acá algunos de los resultados de nuestros retratos a luz de fanal y con larga exposición.










Más tarde tuvimos todos una romántica cena a la luz de las candelas,


y vimos El camino hacia El Dorado en la netbook, mientras vaciabamos la heladera que se descongelaba a ritmos descomunales(?), de lo cual no hay registro porque de todas formas no se apreciaría el momento.

sábado, 1 de enero de 2011

Año nuevo... vida nueva?

No quiero caer en la típica frase del título ni pensar en la idea de que empezar el año es empezar una nueva vida, cómo si pudieramos renacer o dejar de ser nosotros cuando la fecha se preste o algo por el estilo. Para la mayoría de la gente es simplemente empezar de nuevo el mismo ciclo que vienen repitiendo hace años, una y otra vez, cual gigante dejavú, atrapados en un loop que grita que mientras vivan van a seguir haciendo lo mismo que ya venían haciendo, sin llegar a ningún lado.

Sin embargo para mi este año tiene un gustito a nuevo comienzo que me da tanta emoción como miedo y me llena de preguntas y ansiedad.
Empiezo una pseudo-vida nueva, podríamos llamarle una nueva etapa, un ciclo, o simplemente podríamos decir que corté el loop y arranco con la idea de no volver a meterme nunca en uno, de hacer todos los días, meses y años algo diferente. Lo que yo quiera. Lo que me guste. Con quien yo quiera.

La idea surgió en febrero o marzo del año pasado (suena como si hiciera un montón que estamos en este) y parecía otra de mis descabelladas, poco probables y que levantan extremado vuelo (pero no logran nunca aterrizar sin estrellarse) ideas.
Sin embargo acá estoy, empezando el año (si eso tiene alguna diferencia con empezar cualquier otro de mis días) en otra ciudad, trabajando en algo que relativamente me gusta y me divierte, compartiendo todo con la persona que quiero compartir todo, rodeada de los paisajes y lugares que más le agradan a mi profesión (o futura idem).
Con poco equipaje, sin un lugar propio y sin preocuparme demasiado. Aislada de todo y más presente que nunca, todo a la vez. Extrañando nada y recordando todo con la misma nostalgia que siempre.

Con viento a favor y un barquito hecho de una cáscara de nuez, un escarbadientes y una sábana, voy a donde me lleve la vida y disfruto del sol que me quema, la tormenta que me inunda y el puerto al que caiga. No podría estar mejor aunque quisiera.
Feliz año nuevo. Feliz vida nueva :)

lunes, 20 de diciembre de 2010

Regame.

Queridos lectores, no se emocionen. Esta no es más que otra entrada programada porque la pelotuda de Sere no se acuerda de regar su puto cáctus.
Ya volveremos con un poco más de contenido, es promesa de blog-niño explorador.
Saludos desde Neptuno!

viernes, 10 de diciembre de 2010

Hola, soy tu blog.

Esta entrada es automática. Fue programada el día 1/10 para recordarte dos cosas: la primera, que riegues el captus, o le pidas a alguien que lo haga por vos :B la segunda, que tenés un blog, hija de puta. USALO.

Peace & love & fuck off bitch.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Otra ronda de paciencia! Esta vuelta invito yo.

Hace años descubrimos, con ojitos cansados pero pintados por el pincel de la adolescencia, que hace brillar de emoción cualquier superficie, que nuestra vida se resumía a esperar. Esperar simplemente. Quien sabe qué. Cosas, gente, momentos. Esperabamos, y cuando llegaba el día y el lugar, ya nos habíamos conseguido una nueva meta, algo nuevo que esperar.
Algunos podrán pensar que era una buena forma de evitar aburrirnos, tener siempre algo que esperar llena tus días con una ansiedad que no se consigue en lo de tu kioskero de confianza, ni en el supermercado más grande de tu ciudad. Si, tiene ese gustito a lo dramático y por otro lado te hace la persona más feliz. Siempre que lo que esperes sea algo bueno, claro, tiene gusto a heróico, porque llega eso que querías y te sentís superpoderoso, sabés lo que te costó mantenerte cuerdo todo este tiempo, deseando que llegue, buscando otra cosa en que pensar, otras ocupaciones y preocupaciones, inventando actividades que no estaban en tu agenda, intentando mentener la mente en otro lado pero sabiendo, vos y sólo vos (y las 150 personas a las que le quemás el bocho cada vez que te las cruzas) que te levantás pensando en eso, te acostás pensando en eso, y todo lo que hacés lo hacés por eso. Básicamente, vivís para eso. Y por esto digo que mi vida se resumía a esperar. Era siempre vivir por un "eso".
No vale demasiado la pena ahondar en cuales eran mis tipos de "eso", pero si es necesario destacar que fueron mutando. Con el tiempo, ciertos "esos" dejaron de tener importancia para mí; ciertos otros parecen haberme tragado cual monstruo gigante que se cruza a un delicioso niño en el medio del bosque, solito y bañado en chocolate. Glup!
Antes, en esa época en que los ojitos cansados brillaban igual, esperaba con ella. Si, me había conseguido una compañera de esperar, o algo así. Además de ser practicamente mi única amiga, una de mis más antiguas y una de las que más quiero, hay que sumarle los litros y litros de paciencia que tuvimos que tomarnos mientras nos sentabamos a esperar, usualmente las mismas cosas. Pero también a veces esperabamos juntas algo que a sólo una de nosotras le interesaba, nada más porque la siguiente vez iba a ser al revés y es lindo esperar acompañado.
Me acordaba de ella y de ese karma que supimos cargarnos al hombro hace muchos años ("Te das cuenta, boluda? Esperar. Siempre es esperar.") mientras te espero.
Si, no cambió nada.
Ahora espero sóla, o espero con vos, pero sin vos al mismo tiempo.
Dejé en un cajoncito las mil y una cosas por las que supe esperar, porque ya no podía con todo, si tenía que sumarle esperarte. Y mirá que he esperado. Mirá que hubo momentos (casi todos) en los que el tiempo parecía eterno, el aire se hacía pesado, y dormir para olvidar ni siquiera era una opción (porque todos sabemos cómo la mente es traicionera, se mete en nuestros más tranquilos pensamientos tirando bombas y poniendo carteles, escribiendo con aerosol nuestras propias paredes y derrumbando puertas; todos sabemos que somos vulnerables en nuestros sueños y ella, la que más está al tanto, se aprovecha haciendonos aparecer eso que tanto esperamos, tan real que nos despertamos creyendo que ya pasó todo y no sabemos que es peor, que todavía falte o habernoslo perdido).
Pero no hay nada que se compare a ésta espera. No hay nada que puedas poner en la balanza del otro lado, ni aún juntando las esperas de los últimos 3 años pueden contra el peso que tenés, que tiene esperarte.
Y es que me estoy haciendo vieja en esta espera, parece. Y es que no hay demasiados remedios cuando cada vez hay menos cosas que hacer y el tiempo corre a velocidad caracol. Y es que no quiero dejar de esperarte, dejar de saber que cuando llegue ese día nos vamos a mirar (porque vos estás igual que yo) con la sonrisa del héroe vergonzoso que sabe que hizo algo terrible pero es demasiado humilde para admitirlo. Sé que vamos a abrazarnos, casi no por sostenernos sino para saber realmente que el otro es de verdad, que está ahí, que ya no hay más nada que esperar, y que la próxima vez al menos vamos a esperar juntos. Porque desde que no espero con ella, caí en la cuenta de que nada es mejor para las esperas que un compañero de espera.
Nada mejor que sentarse, compartir un vasito de paciencia y esperar, mirar juntos para el mismo lado, la mirada perdida, visualizando "eso". Y quemarnos la cabeza mutuamente con las mismas cosas que el otro ya sabe, ya dijo, ya piensa y ya siente.
Y llegar a ese momento con una espera bajo la manga.
Quien dijo que la vida es aburrida?
Que se consiga algo por lo que esperar.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Aaaagua, como te deseeeeeo,

Esta entrada automática fue programada el día 1/10 porque sos tan boluda que te olvidás de regar el captus! :)

So, go.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Guy would be proud

Evey: Who are you?
V: Who? Who is but the form following the function of what and what I am is a man in a mask.
Evey: Well I can see that.
V: Of course you can. I'm not questioning your powers of observation. I'm merely remarking upon the paradox of asking a masked man who he is.
Evey: Oh, right.
V: But on this most auspicious of nights permit me then, in lieu of the more commonplace sobriquet to suggest the character of this dramatis persona. Voilà! In view, a humble vaudevillian veteran cast vicariously as both victim and villain by the vicissitudes of Fate. This visage, no mere veneer of vanity, is a vestige of the vox populi, now vacant, vanished. However, this valorous visitation of a bygone vexation stands vivified and has vowed to vanquish these venal and virulent vermin vanguarding vice and vouchsafing the violently vicious and voracious violation of volition! The only verdict is vengeance; a vendetta held as a votive, not in vain, for the value and veracity of such shall one day vindicate the vigilant and the virtuous. [laughs] Verily, this vichyssoise of verbiage veers most verbose, so let me simply add that it's my very good honor to meet you and you may call me "V".

Regarrrr

Esta es otra entrada automática programada el día 1/10 para hacerte acordar: regá el captusito :)

That was it.

domingo, 24 de octubre de 2010

Pelo loco reloaded

El proceso :B






El resultado :B


miércoles, 20 de octubre de 2010

Se les rompió el windou

Esto me había quedado por ahí tirado desde JDS.10 jajajaja me reí mucho cuando las encontré.
La historia es bastante corta, ibamos caminando por el centro de Bahía con Alejo, Javi y alguien más que no recuerdo. Pasamos por este negocio y vimos la pantalla con un error, y como somos unos nerds marca ACME nos detuvimos a observarlo y hacer chistes al respecto.



En eso, Ale saca una tarjeta que decía algo como Soporte Técnico de PC, y decidimos dejarles un regalo a la gentecita esta :)


No se si llegan a observar (click para agrandar la imagen y luego mucha lupa! :D) el tuxito y el gnucito en la tarjeta jajajajaa estaba cerrado así que la tiramos por abajo de la puerta.

No me van a decir que no hacemos un buen laburo como evangelizadores

Work, bitch!

Bleh, si bien en el verano trabajé un (1) día, en realidad no cuenta, jajajajjjajaa digamos que fue más o menos como seguir de vacaciones. Ni siquiera me pagaron y tampoco es que dejé de ir en buenos términos :) en fin.
La cuestión del asunto es que hace exactamente 9 semanas conseguí trabajo, pero como soy una colgada no se los conté a mis ghostly-readers y aquí estoy enmendando semejante error.
Para esto, he traido pruebas fehacientes de que ahora pertenezco al sistema(?) y soy una trabajadora más como muchos de ustedes.


Mi nuevo "hogar".

El mundo mágico de Batán, y sus criaturitas oficiales, las hadas.

El lab.

Una de las máquinas, con la mejor distro ;)

El bardo que queda en la pizarra después de que pasa el huracán Moly.

lunes, 18 de octubre de 2010

Ahijada heavy


Si llegaras a cruzarte a esta nena por la calle, es posible que haga lo que en la foto y te diga "Careta". Me declaro co-culpable.
Mi capitán y yo estamos orgullosos. Ay, como crecen los chicos :')

sábado, 16 de octubre de 2010

Cambios

Dejamos de escuchar esa música que nos encantaba, nos cortamos el pelo, nos lo dejamos crecer, ya no nos entra nuestro jean favorito o la remera de esa banda quedó en el fondo del armario y no volvimos a verla, compramos libros de otro género, nos peleamos con nuestro mejor amigo, conocemos gente nueva y nos enamoramos de otra persona. Esa comida que nos asqueaba ahora nos encanta y esa que no podíamos dejar de comer nos aburrió. Ya no hablamos tanto por teléfono ni nos acordamos de los cumpleaños de la gente, ya no hacemos regalos y ahora ese detalle que había pasado desapercibido toda nuestra vida nos da miedo, fobia, risa o impotencia. Dejamos de creer en ciertas cosas y seres imaginarios, le perdemos el miedo a algunas acciones y personas, y el respeto a otras. Ya no puteamos de la misma forma ni escribimos igual, hasta nuestra voz y el tonito son diferentes. No frecuentamos más esos blogs y abandonamos el nuestro, reemplazamos algunas actividades que nos gustaban y empezamos a mirar esos programas que nos parecían repugnantes.
Somos una máquina de contradecirnos, los humanos, porque no paramos de cambiar. Y a veces, nos agarra por extrañar ese bicho que solíamo ser. Ese que escuchaba esa música, se peinaba de tal forma o se vestía de tal otra. O capaz lo que extrañamos en realidad es como nos sentíamos cuando lo hacíamos. Extrañamos que se nos de vuelta el estómago y la sonrisa pelotuda al mirar a esa persona que hoy es una más, extrañamos volver a casa tan tarde sabiendo que la pasamos de 10 con esas personas que ahora no nos saludan si nos cruzan, y descubrir todos los días algo nuevo de ese que ahora te conocés como la palma de tu mano.
Extrañamos, capáz, la euforia que sentíamos al correr bajo la lluvia sin que nos importe el frío, la hora o a donde teníamos que ir después, stalkear a alguien que sabías que nunca te iba a dar bola, confundirte de colectivo y terminar en cualquier lado; los viajes, los veranos con amigos, esa pileta o ese amanecer, las caminatas, las fotos, las charlas hasta tarde. Escribir. Dibujar.
A veces, si, nos olvidamos que todas esas cosas tienen una razón para ya no ser. A veces la razón es estúpida, a veces ni siquiera es nuestra culpa, pero está ahí, y por mucho que moleste no deja de ser real.
A veces cuando intentamos por todos los medios volver a ser esa persona y creemos no lograrlo, no nos damos cuenta que seguimos siendo quienes eramos, con ligeros retoques. Que guardamos el archivo nuevo sobre el original y no vamos a recuperarlo, por mucho que le gritemos al monitor, como si fuera a escucharnos (como si tuviera la culpa o la solución).

La parte buena? Todavía existen esas fotos. Esa comida, esa música, esas personas. Esos mails, esas cartas y esos recuerdos. Es la prueba material de que fuimos algo. Y seguramente, en algún lado, existe la prueba material que justifica el cambio. Mientras busquemos quienes eramos vamos a encontrar, seguramente, porque dejamos de serlo.

Look deep inside. And let it go.